miércoles, 13 de julio de 2011

Personas con estrella

A lo largo de toda mi vida he tenido la suerte de conocer a algunas personas impregnadas de una magia especial. Tanto en mi Rusia natal como en este país de rosas y gaviotas en continua pugna, existen personas absolutamente excepcionales. Lo curioso de estas personas es que ni ellas mismas reconocen el valor de su singularidad, tan sólo sienten una profunda frustración ante unas circunstancias externas que no les permiten crecer profesionalmente y  desarrollar su potencial creativo e intelectual. Se trata de invididuos que nacieron bajo la protección de una estrella lejana que se desvió de su trayectoria espacial, cautivada por el azul intenso que coloreaba la superficie de un planeta de piel y corazón líquido.

Del paso de aquella estrella sólo queda su huella en estas personas de naturaleza perseverante, creativa, trabajadora, soñadora y genuina. Se trata de estrellas, astros encerrados en piel humana, cuyo potencial se encuentra contenido por un contexto económico desfavorable que no les apoya ni favorece en su desarrollo profesional. Estas circunstancias minan la energía que desprenden estas "personas-estrella", disminuyen la intensidad de su luz deslumbrante y sin embargo, estas "personas-estrella" jamás se apagan, tan sólo olvidan de vez en cuando lo excepcionales que son.

Conozco a varias de estas personas, (a muy pocas de  hecho dada la singularidad de su naturaleza) y me entristece comprobar cómo hay días en los que olvidan lo excepcionales que son. Les escucho lamentarse de su condición de obligada pausa: "Si sólo tuviera una oportunidad, podría hacer algo extraordinario. Algo dentro de mí me dice que estoy destinado a hacer grandes cosas y sin embargo, ando perdido, sin rumbo, no sé cuál es mi lugar, sólo sé que ya debería haberlo encontrado".

Estoy segura de que estas "personas-estrella" encontrarán su sitio en este mundo y que desarrollarán grandes labores dentro de la sociedad pero sin duda alguna, lo mejor de estas personas es que son muy generosas sin saberlo, ya que su naturaleza excepcional mejora sin ni siquiera darse cuenta, la vida de quienes tenemos la suerte de tenerlos cerca y percibir la belleza de su singularidad.

3 comentarios:

  1. ...he tenido la suerte durante muchos años de poder recibir la luz y la energía de una de estas "personas - estrella". Es una sensación indescriptible y que sin duda deja huella en todos aquellos astros carentes de luz propia y que viajan de manera errante y elíptica en torno a su estrella...Mi condición de cometa me impide permanecer de manera perpetua en su órbita pero ansío el momento en el que mi elipse cíclica alrededor del frío y oscuro universo, me acerque de nuevo a lugar del que nunca debí alejarme...

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  2. Cuánta razón tienes, Helia. Digamos que cada persona está compuesta por polvo de estrellas, tiene su luz propia, su recorrido y otros astros alrededor que no sólo disfrutan de su presencia, sino que están en perfecta armonía y equilibrio lo que a ellas acontece. Lo que tenemos que hacer es ver la estrella que cada uno tenemos dentro y hacerla brillar para que también brillen las otras estrellas alrededor por puro mimetismo, contagio o atracción.
    Un beso.

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  3. I couldn't agree more, my dear Vivien! ;) Aunque rara vez ocurre, en ocasiones el universo destila minúsculos halos de energía en el interior de alguien especial, una persona-estrella con tanta luz en su interior que a lo largo de su vida basa su felicidad en dar calor a los demás, en compartir recuerdos y vivencias que aportan equilibrio y serenidad a otros astros más recientes, a los planetas en órbita; sin embargo, el suceso más extraordinario, y sobre el que aún se investiga con intensos y apasionados alfileres de explorador, tiene lugar cuando la trayectoria de dos personas-estrella coincide en el tiempo y el espacio. Cuando esto sucede, nada puede hacer perder el rumbo, la energía se hace cada vez más intensa, y los recuerdos y vivencias se funden en un solo halo de luz. A eso debemos aspirar.. Un beso.

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